Revueltas en los templos santos de Jerusalén
Las obras de remodelación en la zona donde se encuentran sitios sagrados en Jerusalén generó una ola de protesta unánime entre los palestinos. La remodelación de un camino al complejo sagrado, que llevan adelante las autoridades israelíes, suscitó la ira común de líderes palestinos.
Jaled Mechaal, uno de los líderes históricos del gobernante Hamas, dijo que Israel "juega con fuego".
A esta advertencia se unió la del primer ministro palestino, Ismail Haniyah, quien acusó a los israelíes de dañar la mezquita de Al Aqsa bajo pretexto de una reconstrucción.
el clérigo Taissir Al Tamami, jefe de las cortes religiosas en los territorios palestinos, llamó a los fieles musulmanes a correr a "defender" la mezquita de la cúpula dorada.
Reliquias compartidas
El Noble Santuario, donde se yerguen el Domo de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, es uno de los tres lugares sagrados más importantes del Islam.
Los musulmanes creen que fue allí donde el profeta Mahoma ascendió al cielo, explicó el corresponsal de la BBC en Medio Oriente, Karim Hauser.
Los israelíes, por su parte, recuerdan que en ese mismo sitio se erigió el Templo de Salomón, destruido en el año 70 d.C. por los romanos.
Desde el punto de vista musulmán las excavaciones afectarán dos antiguas cámaras subterráneas y los cimientos de la mezquita de Al Aqsa.
Para prevenir disturbios, la
policía israelí acordonó la zona y prohíbe el acceso a todo hombre
que no sea mayor de 45 años. Además, el visitante debe llevar
documento de identificación israelí.
La Policía israelí desplegó 3.000 agentes en la zona de la Explanada
de las Mezquitas para evitar enfrentamientos.
Los palestinos que se enfrentaron a las fuerzas israelíes son
seguidores del jeque Raed Salah, líder de la facción norte del
Movimiento Islámico de Israel. Salah alentó a sus seguidores a una
nueva Intifada.
09-02-07
Batalla campal en Jerusalén entre palestinos e israelíes por las obras en el Monte del Templo
Las obras provocaron a lo largo de la semana encendidas protestas entre los palestinos y en el mundo islámico, que las consideran un intento encubierto de destruir las mezquitas, aunque las autoridades israelíes afirman que los trabajos son conformes a las normas internacionales y que no hay intenciones ocultas.
JERUSALÉN (Reuters) - Fuerzas de la policía israelí entraron el viernes en la zona que rodea la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén y dispersaron a los creyentes palestinos que lanzaban piedras con granadas, tras finalizar las oraciones del viernes, anunció la policía.
