Fin de una era; Tony Blair: una despedida del poder con sabor amargo.
11-5-2007 |
11/5/2007 - Londres
Tony Blair deja el cargo el 27 de junio del 2007 bajo la sombra de la adhesión acrílica al gobierno de Bush. El renunciante primer ministro reivindicó los más de 10 años en el poder y defendió la invasión a Irak y Afganistán. Gordon Brown, su ministro de Finanzas, es el más firme candidato para sucederlo al frente del laborismo y del país.
Tras diez años en el
poder, que fueron ensombrecidos por la guerra de Irak, el primer
ministro británico Tony Blair anunció hoy que dejará su cargo el 27
de junio, dando inicio a una nueva era política en Gran Bretaña.
"Hoy anuncio mi decisión de abandonar el liderazgo del Partido
Laborista. El partido va a elegir un nuevo líder. El 27 de junio
entregaré mi renuncia al cargo de primer ministro a la reina" Isabel
II, anunció Blair en el club laborista de Trimdon, donde en junio de
1994 lanzó su campaña por el liderazgo laborista.
En un discurso impregnado de emoción, Blair defendió el balance de sus diez años en el poder, destacando sus logros económicos y sociales y la nueva paz instaurada en Irlanda del Norte, aunque también se refirió a la guerra de Irak, que causó la caída de su popularidad.
Blair, quien fue empujado a anunciar su dimisión tras una rebelión
de los laboristas en septiembre pasado, dejó el veredicto final
sobre su gobierno en manos de los británicos. "Evidentemente se
harán juicios sobre mi mandato, y en última instancia son ustedes
quien los harán. Pero les pido que acepten una cosa: con la mano en
el corazón, yo hice lo que pensé era lo correcto", afirmó Blair,
mientras dejaba caer una lágrima.
Afirmó que tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 en
Estados Unidos, lo correcto era "permanecer codo con codo con
nuestro más antiguo aliado, y lo hice sin ninguna duda". Y "lo mismo
ocurrió con Afganistán y con Irak", agregó Blair.
En Trimdon, donde inició Blair su larga despedida del poder, lo
esperaban manifestantes, que protestaron por su decisión de enviar
tropas británicas a la guerra de Irak.
El anuncio de Blair puso fin a meses de especulaciones y abrió el
camino para la batalla por el liderazgo del gobernante partido
laborista. Todos los analistas apuestan a que será el ministro de
Finanzas, Gordon Brown, quien gane la contienda. "He sido primer
ministro de este país por algo más de 10 años. En este cargo, en el
mundo actual, creo que es tiempo suficiente para mí, pero
especialmente para el país", admitió Blair durante su discurso. "He
regresado aquí, a Sedgefield, mi circunscripción, donde empezó mi
viaje político y donde pienso que es conveniente que termine", dijo
Blair, que empezó su discurso con un tributo a su esposa Cherie, a
la que calificó de "excepcional amiga y compañera".
Blair informó hoy por la mañana a su gabinete sus intenciones de
abandonar el cargo en una reunión en Downing Street antes de tomar
un avión rumbo a Sedgefield, donde se convirtió en diputado en 1983,
dando inicio a su fulgurante trayectoria política.
