Alegría desbordada por la fumata blanca

Tras cuatro votaciones el anuncio se ha hecho a las 17.30 horas con la
tradicional fumata blanca. Tras unos primeros momentos de confusión por el color
del humo, de un gris oscuro, la alegría ha inundado la Plaza de San Pedro. Las
campanas han repicado disipando todas las dudas: "Habemus Papam".
La Plaza de San Pedro se ha convertido un hervidero de gente, vítores y gritos
de alegría ante la elección del sucesor de Juan Pablo II. Los miles de fieles
que se encontraban mirando hacia la chimenea han estallado en aplausos cuando,
para confirmar el color de la fumata, han repicado las campanas en El Vaticano.
Mientras, en todo el mundo, seguían en directo la retrasmisión de la fumata a
través de las cámaras de la Televisión Vaticana.
La confusión ha vuelto a ser la protagonista en esta tercera fumata. “¡Es
blanca! ¡Es blanca!”, los fieles lo tenían claro, no tanto como los medios de
comunicación, muchos de los cuales se han mostrado incrédulos ante el color del
humo de la chimenea de la Capilla Sextina y han preferido esperar al repique de
las campanas para confirmar la noticia.
Y es que el humo que salía de la chimenea ha tenido en los primeros momentos un
confuso color grisáceo, ni blanco ni negro. Tras la incertidumbre, la alegría ha
llenado la Plaza de San Pedro, en la que miles de fieles celebran la llegada de
un nuevo Pontífice con una estruendosa ovación.
Tras la fumata, las miradas se han dirigido hacia el balcón central de la
Basílica de San Pedro, donde el cardenal Jorge Arturo Medina ha anunciado a
Joseph Ratzinger como nuevo Pontífice tras el tradicional "Habemus Papam".
Los 115 cardenales han elegido al 265 pontífice tras cuatro votaciones y dos
fumatas negras. Ratzinger ha contado con el apoyo de al menos dos tercios de los
purpurados presentes en el cónclave.
