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Cronología Profética de Nostradamus


1762. Jean-Jacques Rousseau, padre de la Revolución

Rousseau, padre de la Revolución Francesa — Análisis de la cuarteta 1-7 de Nostradamus. Sus obras Emilio y Contrato Social fueron quemadas en Ginebra y París en 1762. Cronología Profética · Caesarem Nostradamus.

Jacques Rousseau proclamó las ideas en sus obras que influyeron en la gestación de la Revolución Francesa, pero sus escritos eran muy molestos para los gobiernos y sus propios compañeros, hasta el punto de que en 1762, Ginebra y París dictaron la orden de quemar las principales obras de Rousseau, Emilio y Contrato Social, y de arrestarle porque, según se creía, sus libros eran «escandalosos, impíos, tendentes a destruir la religión cristiana y todos los gobiernos». Mientras tales obras ardían en la hoguera, Rousseau huía procurando ponerse a salvo en Inglaterra. Desde entonces viviría hasta su muerte preocupado y obsesionado con los que conjuraron hacia su persona y su obra.

 

Cuarteta 1-7 — Texto original y traducción

Tard arrivé l'execution faicte

Le vent contraire, lettres au chemin prinses

Les conjurez. XIIIJ. d'une secte

Par le Rosseau senez les entreprinses.

 

Tarde llegará la ejecución hecha

El viento contrario, letras en camino tomadas

Los conjurados. 14 de una secta

Por el Rousseau saneadas las empresas.

 

Datos de interpretación

Tarde llegará la ejecución hecha. El viento será contrario, y las letras en el camino tomadas. Los conjurados. 14 de una secta. Por Rousseau serán saneadas las empresas.

Personajes históricos mencionados

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), retrato de Maurice Quentin de La Tour, Musée Antoine-Lécuyer, Saint-Quentin

Jean-Jacques Rousseau (28/06/1712 – 02/07/1778)

Filósofo clave de la Ilustración, autor de El contrato social y Emilio. Defendió que la soberanía reside en el pueblo, una idea explosiva para su época. Sus obras fueron condenadas y quemadas en 1762 por considerarse peligrosas para la religión y el orden político. Perseguido, huyó a Inglaterra. Desde entonces vivió con una mezcla de genialidad y paranoia… o quizá lucidez incómoda, quién sabe.