Carta de Nostradamus al rey de Navarra año 1556.


AL MUY EXCELENTE, NOBLE Y PODEROSO
Rey de Navarra, Antonio de Vandosme, Miguel de
Nostradame muy humilde y obediente servidor
Larga vida y felicidad

Buena temporada, muy agrandado Señor, tenga todos los días.
Es la ignorancia estimada la causa de todos los dolores, y la que impide estar a todos bien, más aun cuando se coge algo de mal en el cual es imposible pensar en absoluto, ni en saber de un bien que no entendemos en absoluto. Para vosotros los antiguos filósofos saber que en el don más grande de Dios, se entregó atando el espíritu teniendo conocimiento de cosas para dar a los hombres que gobiernan: que les avisan de accidentes que poco a poco vienen entre las agrupaciones humanas.
El ejemplo debe ser aplicado sobre mí especulando los significados de las cosas ocultas, y alumbrándolas de año en año, según lo que mi pequeño espíritu pueda comprender, y mientras que yo tenga todavía está gran felicidad de poder ver a su majestad enfrente.
No obstante, por ello unido mismamente y por la fisonomía de vuestros Señores muy ilustrados hermanos,
huyo de ello. Aseguro el ruido constante de vuestras Reales bondades: y le tengo grabado fuertemente queriendo dedicarle parte de mis trabajos: que son el cálculo de lo que los astros me demuestran para el presente año 1557.
Reproduciendo lo que más ampliamente le haya declarado en los Almanaques con las predicciones que le consagré al más grande de los Reyes y que él me confió.

Muy buen Señor, le rezo a su natural y acostumbrada humanidad. Rogando al gran Rey eterno que le dé a usted gracia para reinar en paz largamente, y teniendo yo que ver en esta carta al sumo señor de Biarnoys.

En Salon este 21. de Marzo M.D.L.V.I. 1556.

Ha Su alteza,
el bajo Miguel Nostradamus Salone petreae Provinciae.
21 de Marzo de 1556. para el año 1557.

Traducción libre por Manuel Sánchez (oct-2006

© Manuel Sánchez