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Cronología Profética de Nostradamus

 

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Hace más de quinientos años nacería en un pequeño y bello pueblo francés llamado Saint Remy de Provence, un joven inquieto y audaz que pronto se convertiría en el rey del tiempo. Allí crecería junto a los cuentos de chimenea y el aire limpio campestre, Michel de Notredame. Poco hacía presagiar que un descendiente de judíos conversos perseguidos por la injusticia de su época llegaría a ser el más célebre personaje de Francia. Sus ganas por acercarse a lo no conocido le surgirían con rapidez empujado por su abuelo Jean de San Remy sabio en las artes de las matemáticas y la astrología. Michel era muy prometedor, con tan solo 16 años, dominaba diversos idiomas dejando entrever bajo su mirada aún de niñez, que su vida no sería una más. Desde muy temprano su afán por ayudar al prójimo brotaba en su mente, es por ello que se matriculó en la universidad de Montpelier para conseguir el título de doctor. Pero sus ideas fuera de las doctrinas médicas de su tiempo, no encajaban nada bien con su visión adelantada de cómo tratar diversas enfermedades. Debido a estas discrepancias y a que ya comenzó Michel a practicar métodos menos ortodoxos de curación, que plasmaría más tarde en su libro de confituras, sería obligado a abandonar la universidad sin lograr título alguno, aun como nos ha mostrado la historia teniendo mucha más capacidad que todos los que permanecieron llevados por la corriente de la doctrina de turno. Triste ante tal improvisto, lejos de hundirse en la desesperación, el joven Michel continuó su camino. Sin darse apenas cuenta se vería involucrado como voluntario en la lucha contra la peste que asolaba Provenza y Lyon. Los métodos que utilizaba Michel pronto sobresalieron; tanto por su diferencia en afrontar la enfermedad, como por su efectividad. Miles de personas anónimas le debieron la vida y su afán incesante por hacer el bien le alzaría hacia las más altas esferas como médico no doctorado, que utilizaba métodos de curación de nuestro tiempo. Pero algo tuvo que cambiar en la vida de Michel para verse sumergido en la elaboración de escritos de predicción basados en la astrología y sus propias visiones, ¿qué ocasionó esto? ¿qué le impulsó a tomar este camino? Nadie jamás podrá resolver tal cuestión, dicen los estudiosos que la muerte prematura de su primera mujer e hijos por la propia peste que él había combatido con éxito, sería el suceso que abriría su mente a la búsqueda de adelantarse al tiempo. Cierto o no, Michel tuvo que tener un conocimiento superior a la astrología para lograr lo que realizaría en años posteriores. De seguro, la sabiduría que le acercó a moverse entre los tiempos pasados, presentes y futuros vino a él de algún modo. Michel, ya con su apellido transformado en Nostradamus, fue capaz como describe él mismo en unos de sus almanaques, de traspasar el tiempo volando por los cielos, observando personas del futuro y sus desvanes. Nostradamus era capaz de realizar un viaje astral y a su vez conectarse con el punto del universo donde toda luz transita. Así veía nombres como Hitler, Franco, Napoleón, Primo de Rivera, Mussolini, Champoleón, y tantos personajes relevantes para el devenir de nuestra historia, que se antoja imposible no visualizar los hechos que en las obras de sus centurias y almanaques han quedado plasmados llegando hasta nuestros días. Recontar la vida de Nostradamus sería repetir lo que tantos otros han escrito sobre su biografía, ya que todos nos nutrimos de la misma fuente. Este libro titulado Cronología Profética de Nostradamus, irá mucho más allá, para su realización se han consumido horas, días, años y cientos de vivencias perdidas que han hecho posible transportarnos a este instante. Se comenzó transcribiendo todos los textos conservados de Nostradamus, punto por punto, coma por coma, letra por letra, palabra por palabra, para no perder la esencia del secreto que escondía Michel. Se agruparon juntos en un mismo archivo, presagios, almanaques, pronosticaciones, cartas, y cómo no, las centurias. El resultado como podréis comprobar ha sido sorprendente. Nostradamus unió todos sus textos mediante los nombres, verbos, palabras, y expresiones que aparecen en las diferentes cuartetas. Es por ello que se hacen de difícil comprensión. Para entenderlo antes de que se siga avanzando pondré un ejemplo de cómo se realizaron sus cuartetas.

 

Primero se escribe un texto con presagio:

Napoleón invadirá silenciosamente España para pasar a la Península hacia Portugal.

 

Luego se fabrica la cuarteta con los nombres y verbos que describan lo más fiel posible la profecía que aparece en los almanaques:

 

C-200

Desde Nápoles Lion silencioso avanza

Hesperia invadida por los montes Pirineos

Entrará por Iberia arrasando

Los Lusos no tendrán perdón

 

Donde; Napoleón se encuentra escondido en Nápoles León, Hesperia en España, La Península en Iberia y los lusos son los portugueses.

 

Para no perderse entre tantos datos históricos, fechas, y personajes; se ha intentado seguir un patrón de desciframiento que consiste en: exposición de la cuarteta en su versión original junto a su respectiva traducción al castellano, e igualmente se ha realizado así con los presagios y almanaques. Se resaltarán en negrita las uniones entre los textos y posteriormente se analizarán los datos y se expondrá una conclusión final. La razón por la cual se utilizan los textos transcritos originales, no es otra que la necesidad de no alterar los nombres o palabras que Nostradamus quiso transmitir. No sería posible entrelazar los textos desde una traducción, únicamente es posible llegar a este punto, utilizando los ejemplares originales del profeta. La empresa ha sido ardua y extenuante, pero deja claro que sin los medios informáticos que se disponen hoy en día nunca hubiera sido posible. Imagínense releer miles de páginas cada vez que se estuviera buscando un mismo nombre o palabra en sus textos para encontrar su enlace. Este trabajo con cualquier ordenador de nuestros días se puede realizar en cuestión de minutos. Ahora bien, ¿el cómo lo realizó Nostradamus en 1555? ya es otra historia. Se ha de comprender que lo que se expone aquí en este libro realmente es como rehacer un puzzle, donde las piezas se encuentran unidas por palabras en vez de imágenes. La labor es tan sublime como los siglos que han forjado nuestra historia. Una historia que vista desde el peso del tiempo nunca ha sido tan diferente. La humanidad siempre ha tropezado con la misma piedra repitiendo una y otra vez las mismas guerras y las mismas luchas, es eso lo que Nostradamus comprendió y comprenderéis ahora vosotros. Todo es cíclico y está gobernado por la influencia de los astros que cortan el hilo que nos une a cada uno de nosotros con el centro del universo donde se haya, el comienzo, el presente y el futuro del tiempo. El margen temporal que aquí se aborda está delimitado entre los años 1500 y 2050. La lección que se aprenderá como se ha afirmado antes, es que, nuestra historia es prácticamente la misma desde entonces hasta ahora. Como el Ave Fénix regresa a su nido cada cierto tiempo para renovarse, así lo hacen los acontecimientos que forjan nuestro destino. Cómo explicarse sino, que Carlomagno, Aníbal, Carlos V, Napoleón, Hitler, y la próxima figura que repetirá la historia de la reconquista musulmana, sigan los mismos pasos bélicos entre la senda de los siglos. Es precisamente esta la mayor dificultad con la que nos encontraremos al montar el puzzle que dejó dispersado el profeta. Nostradamus ha sido capaz de anticiparse a sucesos con tanta precisión que llamarle profeta, oráculo, o vidente, se queda corto. Porque una cosa es sentir que pasará una guerra entre distintos países, y otra muy diferente ofrecer los nombres de los implicados aun estando separados por las vallas de los siglos. Pero el verdadero motivo por el cual Nostradamus se esforzó en hacer llegar su legado, es un enfrentamiento religioso de magnitudes nunca vistas entre Occidente y Oriente que dio comienzo en el año 2001, siendo a partir del 2026 la fecha de mayor peligro. La lucha encarnizada vivida por Michel en la época de Solimán regresará. Desde el norte africano y el Este de Europa comenzarán sus conquistas, sufrirá Italia, España, e Israel. Pero no es un final lo que profetiza Nostradamus, Michel nos traslada que finalmente la paz ganará a la barbarie y el clima será nuestro nuevo enemigo más infame a partir del 2048. Pero el hombre abrirá su mente y como el abanico que controla al aire, así controlará su alma. El ser humano comprenderá que Nostradamus, tú, yo, y nuestros ancestros, estaremos todos reunidos en ese punto del universo donde la luz y la energía que emitimos hoy, convivirá eternamente entre el pasado, el presente y el futuro.

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