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Buena temporada, muy agrandado Señor, tenga todos los días.
Es la ignorancia estimada la causa de todos los dolores, y la que impide
estar a todos bien, más aun
cuando se coge algo de mal en el cual es imposible pensar en absoluto,
ni en saber de un bien que no entendemos en absoluto. Para vosotros los
antiguos filósofos saber que en el
don más grande de Dios, se entregó atando el espíritu teniendo
conocimiento de cosas para dar a los hombres
que gobiernan: que les avisan de accidentes que poco a poco vienen entre
las agrupaciones humanas.
El ejemplo debe ser aplicado sobre mí especulando los significados de
las cosas ocultas, y alumbrándolas
de año en año, según lo que mi pequeño espíritu pueda comprender, y
mientras que yo tenga todavía está
gran felicidad de poder ver a su majestad enfrente.
No obstante, por ello unido mismamente y por la fisonomía de vuestros
Señores muy ilustrados hermanos,
huyo de ello.
Aseguro el ruido constante de vuestras Reales bondades: y le tengo
grabado fuertemente queriendo
dedicarle parte de mis trabajos: que son el cálculo de lo que los astros
me demuestran para el presente
año 1557.
Reproduciendo lo que más ampliamente le haya declarado en los Almanaques
con las predicciones
que le consagré al más grande de los Reyes y que él me confió.
Muy buen Señor, le rezo a su natural y acostumbrada humanidad. Rogando
al gran Rey eterno que le dé
a usted gracia para reinar en paz largamente, y teniendo yo que ver en
esta carta al sumo señor de Biarnoys.
En
Salon este 21. de Marzo M.D.L.V.I. 1556.
Ha Su alteza,
el bajo Miguel Nostradamus Salone petreae Provinciae.
21 de Marzo de 1556. para el año 1557.
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